Viajes y turismo
Entre Nápoles y España: los viajes que me han hecho quien soy
En Nápoles crecí pensando que viajar era algo que se hacía cerca de casa. Un domingo en Pompeya, una tarde en la Costa Amalfitana, el ferry a Capri con mi abuela: para nosotros esos eran los viajes, y me parecían tan normales que tardé años en darme cuenta de que no todo el mundo crece con un volcán y una isla a la vista.
Cuando me instalé en España descubrí que el país cambia por completo de una región a otra, casi como si cruzaras varias fronteras sin salir de él. La primera vez que vi la Alhambra al atardecer entendí algo que ya sabía de Nápoles sin ponerle nombre: hay lugares que no se visitan una vez, se visitan durante toda la vida.
Sigo descubriendo España como quien aprende un segundo idioma después del suyo: comparando, reconociendo parecidos, sorprendiéndome con lo distinto. Aquí iré contando esos viajes, los de mi Italia natal y los de mi España adoptiva, a medida que los vivo.