Lo esencial 🍚
- 700 g de pollo con hueso, 400 g de arroz redondo o bomba y 1 litro de caldo caliente, para 4 raciones
- Se dora el pollo, se hace un buen sofrito y el arroz se cuece 15-20 minutos sin removerlo
- El reposo tapado de 5 minutos al final es lo que marca la diferencia
- En total, unos 45 minutos de principio a fin
El arroz con pollo de la abuela es de esas recetas que no fallan nunca: un plato único completo, con la carne y el cereal cocinados juntos en la misma cazuela. No hace falta ninguna técnica complicada, solo respetar el orden y los tiempos de siempre. Se prepara dorando el pollo, sofriendo cebolla, ajo y pimiento, rehogando el arroz en ese sofrito y cociéndolo con caldo de pollo caliente durante 15 minutos.
Es la típica receta tradicional que se hacía en casa cuando había que alimentar a toda la familia con pocos ingredientes y mucho sabor. El arroz con pollo casero se sirve directo de la cazuela a la mesa, humeante y con ese aroma que solo da la cocina de la abuela.
Aquí tienes todas las cantidades, los pasos exactos y los trucos que hacen que el arroz quede suelto y jugoso, no apelmazado ni crudo por los bordes.
Ingredientes para el arroz con pollo de la abuela (4 raciones)
Estas son las cantidades para 4 raciones generosas. Las variantes están marcadas como tales, así que puedes adaptarlas a lo que tengas en la despensa sin desviarte de la receta original.
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Pollo troceado con hueso (muslos y contramuslos) | 700 g |
| Arroz redondo o bomba | 400 g |
| Cebolla picada | 1 |
| Ajo picado | 2 dientes |
| Pimiento rojo en dados (opcional: también verde) | ½ |
| Zanahoria en dados pequeños (opcional) | 1 |
| Vino blanco | 100-150 ml |
| Tomate concentrado o tomate rallado | 1 cucharadita / 1 tomate |
| Azafrán en hebras (o cúrcuma como alternativa económica) | unas hebras / 1 cucharada |
| Guisantes | 100-200 g |
| Caldo de pollo caliente | 1 litro |
| Perejil fresco picado | al gusto, para decorar |
| Sal, pimienta negra molida, aceite de oliva virgen extra | al gusto |
Un cálculo práctico que usaba mi abuela: unos 100 g de arroz por persona. Así te aseguras raciones justas sin que sobre ni falte.
Cómo hacer arroz con pollo de la abuela paso a paso
El orden importa tanto como los ingredientes. Sigue estos pasos en la misma cazuela, sin prisa en el dorado inicial:
- Salpimenta el pollo y dóralo en una cazuela u olla ancha con aceite de oliva durante 10-15 minutos, hasta que quede bien dorado por fuera. Retíralo y resérvalo.
- En la misma cazuela, pocha la cebolla y el ajo picados durante 3-5 minutos; añade el pimiento (y la zanahoria si la usas) y cocina 3-4 minutos más.
- Incorpora el tomate y el azafrán (o la cúrcuma), remueve, añade el vino blanco y deja evaporar el alcohol a fuego fuerte.
- Añade el arroz y rehógalo 1-2 minutos hasta que quede nacarado.
- Devuelve el pollo a la cazuela, añade los guisantes y el litro de caldo caliente, remueve, ajusta de sal y sube el fuego hasta que rompa a hervir.
- Baja el fuego y cuece 15 minutos sin remover; algunas variedades de arroz piden hasta 18-20 minutos, así que conviene consultar el envase.
- Retira del fuego, tapa con un paño limpio y deja reposar 5 minutos.
- Espolvorea perejil picado y sirve inmediatamente.
Importante ⏱️ No remuevas el arroz mientras cuece: es lo que evita que suelte demasiado almidón y quede meloso en vez de suelto.
Trucos de la abuela para que el arroz quede en su punto
Hay pequeños gestos que separan un arroz correcto de uno perfecto, y casi todos pasan por la paciencia más que por la técnica. Dorar muy bien el pollo al principio es clave para que quede hecho por dentro y no se quede crudo mientras el resto se cocina.
La proporción orientativa es de 2 a 2,5 partes de caldo por 1 de arroz —el litro de caldo para los 400 g de arroz de esta receta responde a esa medida—. Conviene tener siempre un poco de caldo caliente extra reservado por si el arroz lo pide durante la cocción. Y, como ya se ha dicho, no remover el arroz mientras cuece es lo que le da esa textura suelta que buscamos, en lugar de una masa pegajosa.
El reposo tapado de 5 minutos tras apagar el fuego es imprescindible: en ese rato el arroz absorbe el líquido que le queda y termina de asentarse. Si lo cocinas en paellera, asegúrate de que el fuego cubra toda la base; si el quemador es más pequeño que la paellera, reduce las cantidades para que el arroz quede en una capa fina y se cueza de forma uniforme, porque si no los bordes quedan crudos mientras el centro se pasa.
Variantes y acompañamientos del arroz con pollo
El vino blanco es la opción clásica para desglasar, pero la cerveza rubia (100 ml) es una variante habitual que le da un toque distinto y algo más suave. En cuanto al color, el azafrán es lo tradicional, aunque la cúrcuma es una alternativa más económica que da un resultado similar.
El sofrito también admite margen: además de cebolla, ajo y pimiento rojo, puedes sumar pimiento verde, zanahoria, puerro o incluso calabacín. Y tanto el arroz redondo como el bomba funcionan bien en esta receta, cada uno con su textura característica.
Para acompañar, un buen pan y una ensalada sencilla son suficientes; se sirve con cerveza bien fría o con vino blanco, según el gusto de cada uno. Al emplatar, un toque de perejil fresco picado y unas rodajas de limón lo rematan perfectamente.
Información nutricional y raciones del arroz con pollo
Esta receta rinde 4 raciones completas como plato único. Las calorías varían bastante según la cantidad de pollo empleada, así que aquí van como rango orientativo, no como cifra cerrada.
| Dato | Valor orientativo |
|---|---|
| Calorías por ración | entre 470 y 650 kcal, según la cantidad de pollo |
| Proteína (ref. 250 g de pollo) | ~15 g |
| Hidratos de carbono | ~80 g |
| Azúcares | ~4 g |
| Grasa total | ~8 g |
La diferencia entre 472 y 644 kcal por ración depende sobre todo de si usas 250 g o 700 g de pollo en el reparto final, así que ajusta la cantidad de carne según lo que busques. El pollo aporta proteína magra y vitaminas B6 y B12, mientras que el arroz suma vitaminas del grupo B, aunque este último dato conviene tomarlo como información general.
Con estas cantidades y estos tiempos, el arroz con pollo de la abuela te sale suelto, jugoso y con ese sabor de siempre. Anímate a prepararlo este fin de semana y verás cómo se convierte en uno de esos platos que se piden a la mesa una y otra vez.
