¿Qué son los guisantes a la antigua?
Los guisantes a la antigua son un guiso de casa, sencillo y rápido, que se hace con pocos ingredientes y mucho sabor. Normalmente llevan guisantes, patata, cebolla y algún toque de jamón o chorizo, según lo que tenga cada familia. Es de esas recetas que no necesitan explicación larga: se hacen en una cazuela, con fuego suave, y quedan perfectas para comer con pan. Si quieres un plato de verduras con aire tradicional, esta es una opción muy fácil y agradecida, ideal para resolver una comida diaria sin complicarte nada, aunque te haya quedado poco tiempo para cocinar.
Ingredientes para guisantes a la antigua
Ingredientes para 4 personas:
- 500 g de guisantes
- 2 patatas medianas
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 100 g de jamón en dados o taquitos de chorizo
- 2 cucharadas de tomate triturado
- 1 cucharadita de pimentón
- Aceite de oliva
- Sal al gusto
- 300 ml de caldo o agua
Cómo hacer guisantes a la antigua paso a paso
Sigue estos pasos para preparar los guisantes a la antigua:
- Pela y pica la cebolla y los ajos muy finos. Calienta un poco de aceite de oliva en una cazuela y pocha todo a fuego medio-bajo hasta que la cebolla quede blandita y empiece a transparentar.
- Añade el jamón o el chorizo en dados y remueve un minuto para que suelten su sabor en la base del guiso y el aceite se impregne bien.
- Incorpora el tomate triturado y cocina un par de minutos. Después añade el pimentón, siempre con el fuego bajo, para que no se queme y aporte color sin amargar.
- Pela las patatas y córtalas en trozos pequeños, mejor rompiéndolas al final del corte para que suelten almidón y espesen el caldo de manera natural.
- Agrega los guisantes, las patatas y el caldo o agua. Mezcla con suavidad y deja cocer a fuego lento hasta que la patata esté tierna y el guiso tenga cuerpo.
- Prueba de sal, corrige si hace falta y deja reposar unos minutos antes de servir para que los sabores se mezclen bien y el plato quede más redondo.
- Si ves que queda demasiado espeso, añade un poco más de caldo o agua al final, pero siempre poco a poco para no romper la textura de guiso casero.
Variantes y acompañamientos
Puedes hacerlos también con guisantes congelados, que quedan muy bien y ahorran tiempo en la cocina. Si prefieres una versión más ligera, puedes dejar fuera el chorizo y usar solo jamón. Y si te gusta más caldoso, añade un poco más de caldo al final. Como acompañamiento, no necesitas mucho: un buen trozo de pan, una ensalada sencilla o incluso un huevo duro encajan perfectamente con este plato de toda la vida, que está pensado para comer sin prisas y mojar hasta la última cucharada.
