Lo esencial 🍽️
- El solomillo en salsa de la abuela se prepara en unos 50 minutos en total
- Funciona igual de bien con ternera o con cerdo
- La salsa lleva cebolla, zanahoria, ajo y vino tinto
- La carne termina su cocción dentro de la salsa para quedar bien jugosa
- Se conserva en la nevera hasta 3 días o se puede congelar
Si buscas un plato que huela a casa de verdad, el solomillo en salsa de la abuela es de esas recetas tradicionales que nunca fallan. Es una salsa casera sencilla, hecha con lo justo, que convierte cualquier trozo de carne tierna en un plato familiar capaz de estar tanto en una comida de domingo como en una mesa de ocasiones especiales.
Lo mejor de esta receta es su flexibilidad: puedes prepararla con solomillo de ternera o con solomillo de cerdo, cambiando muy poco en el proceso. El resultado es siempre el mismo, una carne dorada por fuera y jugosa por dentro, envuelta en una salsa espesa y con sabor a sofrito bien hecho.
El solomillo en salsa de la abuela se prepara dorando medallones de solomillo, cocinando cebolla, zanahoria y ajo con vino tinto y agua, y terminando la carne dentro de esa salsa unos 10 minutos: en total, unos 50 minutos.
Ingredientes para el solomillo en salsa de la abuela
Esta cantidad está pensada para 4 raciones y sirve tanto si usas solomillo de ternera como de cerdo, sin cambiar ni una medida.
- 600 g de solomillo (ternera o cerdo)
- 150 g de cebolla
- 100 g de zanahoria
- 2 dientes de ajo
- 20 g de harina de trigo (o harina de arroz para versión sin gluten)
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 125 ml de vino tinto
- 125 ml de agua
- sal y pimienta negra molida al gusto
Cómo hacer solomillo en salsa de la abuela paso a paso
Preparar este plato lleva unos 50 minutos en total, repartidos en cuatro fases que se encadenan sin complicaciones: primero se dora la carne, luego se prepara la base de la salsa, después se liga con vino y agua, y por último la carne termina de cocinarse dentro de esa misma salsa.
Dorar el solomillo
El primer paso es salpimentar el solomillo por ambos lados y pasarlo ligeramente por harina de trigo. Con el aceite de oliva bien caliente a fuego medio-alto, dora la carne 2-3 minutos por lado.
La idea no es cocinarla del todo en este punto, sino sellarla para que conserve sus jugos. Una vez dorada, resérvala en un plato aparte mientras preparas la salsa en la misma sartén.
Sofreír las verduras
Pica finamente la cebolla, la zanahoria y el ajo, procurando que queden de un tamaño uniforme para que se cocinen de manera pareja.
Aprovecha la misma sartén donde has dorado el solomillo, bajando el fuego para que las verduras no se quemen con los restos de jugo. Sofríelas removiendo con frecuencia durante 10-12 minutos, hasta que estén bien pochadas.
Preparar la salsa con vino tinto
Con las verduras ya pochadas, añade el vino tinto y sube el fuego para dejar evaporar el alcohol durante 2-3 minutos. Un vino joven o crianza, con buena acidez, funciona mejor que uno dulce.
A continuación incorpora el agua —o caldo de carne o verduras casero, si quieres un sabor más profundo— y deja cocinar todo a fuego medio entre 10 y 15 minutos, hasta que las verduras estén muy blandas.
Si prefieres una salsa fina y homogénea, este es el momento de triturarla con la batidora de mano. Si queda demasiado espesa, ajusta añadiendo un poco más de agua.
Cocinar el solomillo en la salsa
Devuelve los medallones de solomillo dorados a la cazuela, dentro de la salsa ya lista. Cocina todo junto a fuego medio unos 10 minutos, vigilando que la salsa no se quede sin líquido.
Antes de servir, deja reposar el plato 5-10 minutos fuera del fuego: así los jugos se redistribuyen por toda la carne y queda mucho más jugosa.
Trucos y consejos para que el solomillo quede jugoso
Estos son los detalles que marcan la diferencia entre una carne seca y una tierna, y entre una salsa plana y una con sabor de verdad:
- Seca bien el solomillo con papel de cocina antes de dorarlo
- No lo dores en exceso: 2-3 minutos por lado bastan para que quede meloso por dentro
- Pocha bien las verduras hasta que empiecen a caramelizarse ligeramente, un paso clave para el sabor casero
- Puedes añadir hoja de laurel, tomillo o romero durante la cocción de la salsa, retirándolos antes de triturar
- Si te saltas el paso de enharinar, la salsa queda menos espesa pero igual de sabrosa
Truco de la abuela 👵
Deja siempre reposar la carne unos minutos fuera del fuego antes de servir: es el paso que más se olvida y el que más jugosidad aporta al plato final.
Ternera o cerdo: qué solomillo elegir
La gran ventaja de esta receta es que funciona igual de bien con las dos carnes, así que la elección depende más de tu presupuesto y de la textura que busques que de la técnica.
Si optas por solomillo de ternera, elige una pieza ya limpia de nervios y grasa exterior para ahorrar tiempo de preparación. Si prefieres solomillo de cerdo, las puntas de solomillo dan una carne muy tierna y sabrosa, aunque los solomillos grandes también funcionan si respetas bien los tiempos de dorado.
En ambos casos, cortar la carne en medallones de unos 3 cm de grosor ayuda a que quede jugosa por dentro y bien dorada por fuera. En cuanto al valor nutricional, se suele considerar que el solomillo de cerdo es una carne relativamente magra, aunque conviene tomar este dato con cautela más que como una cifra cerrada.
Con qué acompañar el solomillo en salsa de la abuela
Esta salsa pide guarniciones que la absorban bien o que aligeren el conjunto del plato:
- Puré de patatas casero
- Arroz blanco o integral
- Patatas fritas o patatas paja
- Verduras al vapor o ensalada de lechuga y cebolla, para aligerar
- Pan casero para mojar en la salsa
Cómo conservar el solomillo en salsa de la abuela
Este plato aguanta muy bien tanto en la nevera como en el congelador, siempre que se recaliente con cuidado. En la nevera se conserva entre 2 y 3 días, guardado en un recipiente hermético.
Para recalentarlo, hazlo a fuego lento y añade una o dos cucharadas de agua o caldo, así la salsa no se reseca y mantiene su textura original.
Si prefieres congelarlo, dejar que se enfríe del todo antes de guardarlo en un recipiente apto para congelador. Para consumirlo, descongélalo en la nevera y caliéntalo suavemente antes de servir.
Con estos pasos tienes todo lo necesario para preparar un solomillo en salsa de la abuela que sepa a receta de siempre, elijas ternera o cerdo. Anímate a probarlo este fin de semana y verás por qué es uno de esos platos que se repiten en casa una y otra vez.
