Estilo de vida
Vivir entre dos culturas: mi día a día en España
Hay costumbres napolitanas que no he soltado ni loca: el café se toma de pie y en dos minutos, el mercado se visita casi a diario en vez de una vez por semana, y el domingo es sagrado — se come en familia, sin prisa, y la sobremesa dura lo que tenga que durar.
De España he adoptado otras: el ritmo distinto de las tardes, la vida en la terraza en cuanto sale el sol, esa manera tan española de convertir un patio o un balcón en una habitación más de la casa, llena de plantas y de gente.
Mi cocina de cada día es exactamente eso: una mesa napolitana puesta con ingredientes y costumbres de aquí. No es una fusión calculada, es simplemente cómo vivo, y es lo que intento contar en este blog, receta a receta.