Lo esencial 🍝
- La pasta penne es un tipo de pasta italiana seca, de forma cilíndrica y extremos cortados en diagonal.
- Existen dos variantes: penne rigate (con estrías) y penne lisce (lisa).
- Nació en 1865, de la mano de un fabricante de pasta genovés.
- En países hispanohablantes recibe nombres distintos según la región.
- Se cocina siempre al dente, con firmeza al morder.
La pasta penne es un tipo de pasta italiana seca, de forma cilíndrica y extremos cortados en diagonal, que puede ser rigate (con estrías) o lisce (lisa). Su nombre y su corte diagonal la hacen fácilmente reconocible entre las decenas de formatos que ofrece la cocina italiana.
Si te has preguntado alguna vez por qué la pasta penne rigate tiene esas líneas marcadas en la superficie, o de dónde viene realmente su nombre, este artículo repasa su origen, sus variantes, cómo se llama en distintos países y cómo cocinarla al dente sin fallar. Además, encontrarás varias recetas concretas para prepararla en casa.
Qué son las pasta penne
La pasta penne es una pasta asciutta, es decir, pasta seca elaborada con grano duro, característica de la cocina del sur de Italia. Su forma es cilíndrica y hueca, con los extremos cortados de manera oblicua en lugar de recta, lo que le da ese perfil puntiagudo tan reconocible.
Existen dos variantes principales: la penne rigate, con estrías marcadas en toda la superficie exterior, y la penne lisce, completamente lisa. La superficie estriada u ondulada ayuda a retener la salsa tanto por dentro como por fuera del tubo, lo que influye directamente en cómo se disfruta cada bocado.
El nombre «penne» viene del italiano y significa «plumas», por el parecido de su corte oblicuo con la punta de un plumín de escribir. Es un detalle curioso que explica por qué, en algunos países, esta misma pasta se conoce directamente como «plumas» o «plumitas».
Origen e historia de la pasta penne
A diferencia de la mayoría de formatos de pasta, cuyo origen se pierde en la tradición, la pasta penne tiene una fecha de nacimiento documentada: 1865. Es una de las pocas formas de pasta con un origen cierto y datado.
Su creador fue Giovanni Battista Capurro, un fabricante de pasta de San Martino d’Albaro, en Génova. Capurro obtuvo una patente para una máquina capaz de cortar la pasta fresca en diagonal, un avance técnico notable para la época.
Esta máquina cortaba la pasta sin triturarla, produciendo piezas de entre 3 y 5 centímetros de largo con ese corte oblicuo que hoy identifica a la pasta penne. Ese proceso, pensado para preservar la textura de la pasta durante el corte, sentó las bases de un formato que sigue siendo uno de los más consumidos en Italia y en el resto del mundo.
Cómo se llama la pasta penne según el país
Aunque la pasta penne mantiene su nombre italiano en España, no ocurre lo mismo en toda Latinoamérica. En varios países hispanohablantes, este mismo formato de pasta recibe nombres completamente distintos:
- Chile: se conoce como «mostaccioli».
- Uruguay y Argentina: se llama «mostacholes».
- Venezuela: se le dice «plumitas».
- México: se conoce como «sopa de pluma».
Penne rigate frente a penne lisce
La palabra «rigate» significa «a rayas» en italiano, en referencia directa a las estrías que recorren la superficie de esta variante. El propio nombre «penne» remite a la expresión italiana penna d’oca («pluma de ganso»), reforzando la imagen del corte oblicuo como una punta de escritura.
Según algunas fuentes del sector, en Italia la penne rigate se vende considerablemente más que la penne lisce, con una diferencia que rondaría el 60-70%. Aunque este dato no procede de una estadística oficial, sí refleja una preferencia real entre consumidores y cocineros.
La razón es sencilla: las estrías ayudan a que la salsa se adhiera mejor a la pasta, aportando además una textura de bocado distinta a la de la variante lisa. Por su gran superficie interior y exterior, ambas variantes funcionan bien con todo tipo de salsas, pero la rigate retiene más cantidad gracias a ese relieve.
Cómo cocinar la pasta penne al dente
Al dente es una expresión italiana que significa literalmente «al diente». Se refiere al punto de cocción en el que la pasta está cocida pero conserva firmeza al morder, con una ligera resistencia que se nota en cada bocado.
Como referencia general, se puede hervir agua con sal, añadir la pasta penne y cocinarla unos 10 minutos, o hasta que alcance el punto al dente. Conviene tener en cuenta que este tiempo varía según el fabricante y el grosor de la pasta, así que lo más fiable es seguir siempre las indicaciones del paquete y probar la pasta un par de minutos antes del tiempo indicado.
Truco rápido ⏱️
- Prueba la pasta un par de minutos antes del tiempo indicado en el paquete.
- Debe notarse firme al morder, nunca blanda.
- Cuela la pasta en cuanto alcances el punto deseado, sin dejarla reposar en el agua caliente.
Una vez alcanzado el punto deseado, cuela la pasta sin demora: dejarla en el agua caliente más tiempo del necesario la pasaría de cocción y le haría perder esa textura firme que define a la pasta penne al dente.
Recetas con pasta penne
La pasta penne, gracias a su forma hueca y su superficie estriada, es especialmente versátil para acompañar salsas cremosas, de tomate o con ingredientes más contundentes como champiñones o aceitunas. Aquí tienes varias formas documentadas de prepararla.
Pasta penne en salsa de crema de queso
Hierve la pasta penne con sal durante unos 10 minutos, hasta que esté al dente, cuela y reserva. Licúa la crema de queso junto con leche evaporada, agua, sal y cebolla en polvo hasta obtener una mezcla homogénea. Cocina esta mezcla en una cazuela junto con trufa molida y perejil hasta que hierva, incorpora la pasta y remueve bien para que se integre con la salsa. Sirve decorado con perejil fresco por encima.
Penne al pomodoro con albahaca y queso di búfala
Para 4 personas necesitarás 500 g de penne, 2 dientes de ajo picados, un manojo de albahaca fresca, 400 g de tomates picados en lata, pimienta negra recién molida, 3 cucharadas de queso ricota, 750 ml de caldo vegetal, 150 g de queso di búfala y un puñado de parmesano recién rallado. Es un plato tradicional de la cocina italiana asociado específicamente a la pasta penne, donde el tomate y la albahaca aportan frescura y el queso di búfala, cremosidad.
Penne con champiñones
Para 4 personas aproximadamente: cocina 400 g de penne hasta que estén al dente. En una sartén con aceite de oliva virgen extra, sofríe una cebolla picada y 2 dientes de ajo en rodajas finas hasta dorar. Añade 500 g de champiñones tajados y cocina 2 minutos, incorpora 80 g de crema de leche y deja hervir 1 minuto. Mezcla con la pasta, añade media taza de vino blanco y cocina 1 minuto más. Sirve con orégano fresco picado, perejil y, opcionalmente, parmesano.
Penne alla puttanesca
Pica 8-10 ramitas de perejil fresco (solo hojas) junto a un diente de ajo. En una sartén con 30 g de aceite de oliva virgen extra, cocina 500 g de tomate junto con 130 g de aceitunas negras sin hueso, 30 g de anchoas en aceite escurridas y 20 g de alcaparras escurridas. Sazona con sal y pimienta negra molida, incorpora 360 g de macarrones o penne rigate cocidos y mezcla bien. Es una receta indicada como fácil, ideal para una comida rápida con mucho sabor.
Ya tienes todo lo necesario para reconocer, elegir y cocinar la pasta penne como se merece: su origen genovés, sus dos variantes y varias formas de disfrutarla en la mesa. La próxima vez que la tengas en la despensa, prueba alguna de estas recetas y comprueba tú mismo cuál se convierte en tu favorita.
