Salsa pesto: qué es y cómo prepararla en casa (receta tradicional italiana)

Lo esencial 🌿

  • La salsa pesto es una elaboración de Liguria, a base de albahaca fresca, piñones, ajo, queso y aceite de oliva.
  • La versión de referencia es el pesto genovés, pero existen variantes con almendras, nueces, anacardos o tomate seco.
  • El secreto de un pesto verde brillante está en secar bien la albahaca y no dejarla oxidarse.
  • Se puede preparar con batidora o, de forma tradicional, con mortero de mármol.
  • Se conserva en el frigorífico en un recipiente hermético durante varios días.

Pocas salsas tienen tanta personalidad como la salsa pesto. Con solo un puñado de ingredientes —albahaca fresca, piñones, ajo, queso y aceite de oliva virgen extra— consigue un sabor intenso y reconocible que ha conquistado cocinas de medio mundo.

El pesto genovés es la referencia original, nacida en Liguria, pero la salsa de pesto ha viajado y se ha adaptado a ingredientes locales en distintos países. En esta guía encontrarás la receta tradicional italiana paso a paso, sus variantes más populares y cómo conservarla sin que pierda color ni sabor.

¿Qué es la salsa pesto?

La salsa pesto tiene su origen en la región de Liguria, al noroeste de Italia, y más concretamente se asocia a la ciudad de Génova. Su ingrediente protagonista es la albahaca genovesa (Ocimum basilicum), conocida en dialecto ligur como baxeicò, cultivada en pequeñas hojas muy aromáticas.

La propia palabra «pesto» viene del verbo genovés pestare, que significa machacar o moler en mortero — precisamente el gesto que da origen a la salsa. En Italia y en el resto del mundo, cuando se habla de pesto casi siempre se piensa en el pesto alla genovese, aunque en realidad «pesto» es un término genérico que puede aplicarse a cualquier salsa elaborada a base de machacar ingredientes.

Antes de que existiera tal cual la conocemos hoy, ya había precedentes: el moretum romano, descrito por Virgilio, y la agliata ligur, una pasta de ajo y nueces considerada su antecesora más directa. La primera receta escrita del pesto genovés, tal y como se prepara actualmente, data del siglo XIX.

Ingredientes originales de la salsa pesto genovesa

No existe una única receta cerrada, pero sí un núcleo de ingredientes que se repite en todas las versiones tradicionales. Estas son las proporciones más habituales:

  • Para acompañar pasta (aprox. 1,5 tazas de salsa): 3 tazas de albahaca fresca lavada y escurrida, 1 diente de ajo, 1/3 de taza de piñones pelados, 3 cucharadas de parmesano rallado, 3/4 de taza de queso romano rallado, 1/2 taza de aceite de oliva virgen extra, 1/2 cucharadita de sal y pimienta al gusto.
  • Para 500 g de pasta seca (5-6 personas): 50 g de albahaca fresca, 120 ml de aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas de piñones o almendras, 2 dientes de ajo, 50 g de parmesano, 2 cucharadas de pecorino romano y sal.
  • Receta tradicional ligur (7 ingredientes canónicos): hojas tiernas de albahaca (a veces con un poco de perejil), aceite de oliva virgen extra ligur, piñones, queso Parmigiano-Reggiano o Grana Padano curado, queso pecorino «Fiore Sardo», ajo —idealmente el suave de Vessalico— y sal marina gruesa.
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Como referencia tradicional, no como regla universal, se suele citar la proporción de 1 diente de ajo por cada 30 hojas de albahaca aproximadamente, y un reparto de quesos de 2/3 de parmesano por 1/3 de pecorino.

Cómo hacer salsa pesto paso a paso

Antes de triturar nada, separa las hojas de albahaca del tallo: el tallo amarga y estropea el resultado final. Lava las hojas con cuidado y sécalas a conciencia con papel absorbente, presionando sin llegar a romperlas —el agua sobrante o los desgarros oxidan la albahaca y la oscurecen en lugar de dejarla de un verde brillante.

Pela los dientes de ajo, córtalos a lo largo y retira el germen central, que es lo que aporta el sabor más fuerte y picante. Tuesta ligeramente los piñones en una sartén sin aceite, vigilando que no se quemen.

  • Con batidora o robot de cocina: tritura la albahaca, el ajo, los piñones, los quesos, el aceite y la sal hasta obtener una crema homogénea. Añade el aceite en dos tiempos —primero la mitad junto al resto de ingredientes, después el resto solo para integrar— y para en cuanto no se aprecien trozos.
  • Con mortero de mármol y mazo de madera (método tradicional): machaca primero el ajo, añade la albahaca intercalada con sal gruesa, que actúa de abrasivo, girando el mortero en un sentido y la mano en el sentido contrario. Incorpora los piñones y los quesos rallados cuando la albahaca empiece a soltar un líquido verde, y añade el aceite al final, gota a gota, ya que también actúa como antioxidante.

La batidora oxida más la albahaca y calienta la mezcla más que el mortero, aunque sigue siendo el método doméstico más habitual por rapidez. Antes de mezclar la salsa con la pasta, puedes diluirla con un poco del agua de cocción hasta lograr la consistencia deseada, sin que quede líquida.

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Tipos de salsa pesto según el ingrediente principal

Cuando falta algún ingrediente o simplemente buscas un sabor distinto, el fruto seco o la base vegetal marcan la diferencia. Estas son las variantes más conocidas:

Pesto genovés clásico

Es la receta de referencia, elaborada con albahaca genovesa fresca de Liguria, piñones, ajo, parmesano y/o pecorino. Preparado con albahaca de otro origen el resultado sigue siendo válido, aunque menos auténtico.

Pesto con almendras

Sustituye los piñones por almendras, idealmente ya peladas, o escaldadas y peladas justo antes de usarlas, manteniendo el resto de la receta igual.

Pesto con nueces

Cambia los piñones por nueces sin modificar ningún otro ingrediente de la receta original, aportando un sabor algo más intenso y amargo.

Pesto de anacardos

Sustituye los piñones por anacardos, lo que da como resultado una salsa más cremosa. Funciona muy bien también para acompañar carnes, ensaladas o tostadas.

Pesto rojo (pesto rosso o siciliano)

Mantiene los piñones, pero sustituye buena parte de la albahaca por tomates secos —en Sicilia, conservados en aceite—. Es habitual en el sur de Italia, donde los pestos suelen incorporar tomate; el llamado pesto de Trápani añade además tomates escaldados y pelados, y almendras.

Pesto de rúcula

La rúcula sustituye a la albahaca, aportando un toque más picante. Se elabora con piñones o, como alternativa recomendada, con nueces.

Pesto falso de brócoli

Se prepara con brócoli crudo y frutos secos al gusto —piñones o almendras—, en sustitución total de la albahaca, para quienes buscan una versión distinta.

Variantes internacionales de la salsa pesto

El pesto ha viajado allí donde emigraron cocineros ligures, y se ha adaptado a los ingredientes disponibles en cada país:

Pesto en Costa Rica

Se sigue la receta ligur, pero sustituyendo los piñones por almendras o marañones (anacardos) criollos, y el queso de oveja por queso fresco nacional. Por influencia siciliana, también es común el pesto rojo o de tomate, elaborado con tomates frescos o secos de cultivo criollo.

Pesto en Perú

Es herencia de la inmigración genovesa asentada en El Callao. Su versión es más cremosa y prescinde de los piñones, raros y caros en el país, sustituidos por nueces o pecanas. Lleva dos quesos —fresco nacional y parmesano—, aceite de oliva y leche evaporada; en algunos casos se sirve con papas asadas, huevo y solomillo fritos, aunque este dato puntual no debe tomarse como la norma general.

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Pistou francés (Provenza)

Su nombre viene del occitano pistar (machacar), y se prepara de forma similar al pesto, pero sin queso. Para espesar se usan almendras o pan rallado, y en ocasiones también piñones.

Con qué acompañar la salsa pesto

El uso más conocido de la salsa pesto es con pasta —fettuccine, spaghetti, spaghettini, trofie, bavette, linguine, trenette, corzetti, tagliatelle, tagliolini o lasaña—, aunque también acompaña gnocchi de patata y el minestrone alla genovese.

  • En sopas de pasta, pescado o carnes, como toque final de sabor.
  • Como dip para picar con pan o crudités.
  • Como base de pizza en lugar de tomate: si se usa así, es mejor añadirlo después de hornear, para que conserve el verde brillante y el sabor fresco.
  • Como aliño de ensaladas.
  • Untado en pan, por ejemplo con huevo revuelto por encima, o como aperitivo sobre tostas con tomate seco y virutas de parmesano.

Si al mezclarlo con pasta quieres más fluidez y cremosidad, añade un poco de agua caliente de la cocción y un poco de mantequilla.

Cómo conservar la salsa pesto y errores comunes

Consejo 💡 La salsa pesto se guarda en un recipiente hermético en el frigorífico, y como recomendación general suele aguantar bien hasta varios días.

El error más común es que las hojas de albahaca lleven agua o se rompan al secarlas: eso oxida la salsa y la vuelve oscura en lugar de dejarla de un verde brillante.

Ten en cuenta que el pesto industrial de bote suele sustituir buena parte del aceite de oliva por requesón y proteínas de leche, por lo que se recomienda diluirlo con leche; el resultado se acerca más a una bechamel líquida y se aleja bastante, en sabor y textura, del pesto casero. También existen versiones comerciales «sin ajo» que no se corresponden con el pesto genovés tradicional.

Con estos pasos y variantes ya tienes todo lo necesario para preparar tu propia salsa pesto en casa, ya sea la receta genovesa clásica o alguna de sus versiones. Anímate a probar con lo que tengas en la despensa: el resultado, bien hecho, siempre sorprende.

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Giulia Esposito

Giulia Esposito nació y creció en Nápoles, entre el aroma del café en la Piazza del Plebiscito y las recetas que su abuela le enseñó en la cocina familiar. Hace 10 años se instaló en España, y en este blog comparte tanto las recetas italianas que la vieron crecer — pizza, pasta, postres — como los platos de la abuela española que ha ido adoptando como propios. Nápoles y España, en la misma mesa.

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